En los últimos años, la rehabilitación de tuberías ha experimentado una auténtica revolución gracias a la pocería sin obras o, como también se le conoce, pocería sin zanja o rehabilitación trenchless. Una solución innovadora y eficaz, este sistema permite reparar redes de saneamiento sin necesidad de abrir zanjas, romper pavimentos o generar los altos costes y las molestias que suponen los trabajos tradicionales.
En un momento en el que la sostenibilidad y la protección del espacio urbano se han convertido en prioridades fundamentales, esta técnica se ha consolidado como una alternativa más rápida, económica y respetuosa con el entorno, que resulta imprescindible para administraciones públicas, comunidades de vecinos, empresas y propietarios particulares que quieren reparar una tubería con el mínimo impacto ambiental posible.
¿Qué es la pocería sin obras y cómo funciona?
La pocería sin obras abarca un conjunto de procedimientos destinados a reparar tuberías desde el interior, sin necesidad de excavaciones, a diferencia de los métodos tradicionales, que sí obligan a abrir zanjas y levantar el terreno para localizar y sustituir tramos dañados.
Este sistema actúa directamente dentro de la canalización ya existente, creando una nueva tubería completamente funcional sin necesidad de destruir la anterior. Y, aunque existen varios métodos, todos comparten un mismo objetivo: reparar la estructura interna de la tubería de forma rápida, limpia y segura.
Métodos más utilizados en la pocería sin zanja
Manga continua o CIPP (Cured in Place Pipe)
Es, posiblemente, el método más conocido y utilizado, que consiste en introducir dentro de la tubería una manga flexible impregnada en resinas especiales. Una vez puesta, se insufla aire o agua caliente para que quede adherida a las paredes internas y se cure, formando una “tubería nueva” dentro de la antigua.
El resultado es un conducto completamente renovado, resistente a la corrosión, a las raíces y con una vida útil de varias décadas.
Encapsulado puntual (packers)
Este método es ideal cuando la avería afecta a un tramo concreto y reducido. Mediante un robot o packer, se coloca un parche de fibra y resina justo en la zona dañada. Cuando ya se ha adherido y endurecido, el punto queda perfectamente reparado sin necesidad de renovar metros de tubería.
Fresado robotizado
Antes de instalar una manga o parche, muchas veces es necesario retirar posibles obstáculos como raíces, restos de obra o depósitos calcáreos. Para ello se utilizan robots fresadores que limpian con precisión el interior del conducto.
Limpieza profesional mediante agua a presión
La rehabilitación sin zanja suele complementarse con limpiezas mediante equipos de agua a presión, que son capaces de eliminar residuos sin utilizar productos químicos agresivos.
Principales beneficios ecológicos de la pocería sin obras
Además de su eficacia técnica, la pocería sin zanja contribuye directamente a llevar un modelo de mantenimiento mucho más sostenible, ofreciendo importantes beneficios entre los que destacamos los siguientes:
Reducción de residuos
La reparación tradicional genera toneladas de escombros, restos de pavimento, tierra y materiales que deben transportarse y gestionarse como residuo. La pocería sin obras elimina casi por completo la generación de residuos, ya que no requiere demoliciones ni excavaciones.
Menor consumo de maquinaria y combustibles
Excavar, transportar tierra o levantar calzadas implica el uso continuado de maquinaria pesada, con el consiguiente consumo de combustible y emisión de gases contaminantes. La rehabilitación sin zanja utiliza equipos compactos y eléctricos, que son mucho más eficientes energéticamente.
Conservación del espacio urbano
Al no romper calles ni parques, se evita el impacto visual, acústico y ecológico. Las áreas verdes, árboles, raíces y ecosistemas urbanos permanecen intactos en todo momento.
Menos contaminación acústica
La reducción de maquinaria pesada también se traduce en menos ruidos, lo que es especialmente importante en zonas residenciales, hospitales, centros educativos o espacios protegidos.
Prevención de fugas y filtraciones
La pocería sin obras mejora la seguridad hidráulica del entorno, creando una conducción completamente nueva desde el interior. Esto es una importante ventaja, ya que las tuberías antiguas pueden presentar fisuras que afectan al terreno o incluso contaminan aguas subterráneas.
Mayor durabilidad
Las mangas y materiales utilizados tienen una vida útil que puede superar los 50 años. Esto se traduce en menos intervenciones en el futuro y, por tanto, en un menor impacto ambiental a medio y largo plazo.
GSC Servicios: especialistas en pocería sin obras
Dentro del sector, empresas expertas como GSC Servicios han impulsado y profesionalizado la pocería sin obras en España. Con una amplia experiencia en rehabilitación de tuberías sin zanja, GSC utiliza tecnología avanzada para intervenir en tuberías de diferentes diámetros y materiales, desde redes de saneamiento comunitarias hasta canalizaciones municipales o industriales.
Su trabajo se basa en diagnósticos precisos mediante cámaras de inspección, limpiezas técnicas y posterior reparación mediante manga continua, fresado robotizado o encapsulados. Esto permite ofrecer y garantizar soluciones rápidas, seguras y respetuosas con el entorno, sin necesidad de realizar obras invasivas.
En resumen, la pocería sin obras se ha consolidado como una técnica para el mantenimiento urbano sostenible. Su capacidad para reparar tuberías sin romper calles, su rapidez de ejecución y sus beneficios ecológicos la convierten en una opción imprescindible para minimizar el impacto ambiental de las reparaciones sin renunciar a la calidad.
